Inicio > (De)Formación continua, Sofisma > Sofisma : El hombre de paja

Sofisma : El hombre de paja

.

Definición

Este nombre viene de un pasado ya lejano en el cual los soldados se entrenaban al combate contra un muñeco de paja. Al igual que para un soldado es más fácil derrotar a un muñeco que a otro soldado, a nivel de argumentación es mas fácil derrotar un versión caricaturada del argumento que el argumento en sí.

Entonces ocurre este sofisma cuando uno intenta de reformular el discurso del oponente simplificándolo o/y radicalizándolo o/y ridiculizándolo para que sea más fácil de atacar. Por otra parte también permite reducir la fuerza de razonamiento del oponente por si este no fuera capaz de detectar la trampa: defenderá entonces una versión disminuida de sus propios argumentos. Es fácil crear un hombre de paja, basta con citar frases fuera de contexto o inventarse interpretaciones que no tocan.

Unos ejemplos

  • Puedes hablar de decrecimiento si quieres, pero yo no quiero volver a la época de las velas.
  • Dices que hay que comprender las raíces del terrorismo, así que avalas al quaida!
  • Hay que salvar los bancos sino la economía mundial se hundirá, será el caos…
  • Al criticar la eficiencia de la acupuntura, está desechando la cultura asiática.
  • Los oponentes de la astrología pretenden que las estrellas no tienen influencia sobre nosotros. Preguntad a los marineros si la luna no tiene influencia sobre la marea!

 

El hecho de que los políticos siempre se ponen a reformular las opiniones de sus adversarios ya empieza a tener sentido: así pueden presentar una versión simplificada de sus argumentos, y entonces lo tienen fácil para destruir ese hombre de paja y parecer salir ganando.

También se pueden crear hombres de paja a partir de la nada. Solo por afirmar con mucha convicción de estar en contra de algo se puede crear uno, aunque nadie haya hablado ni propuesto ese algo. Lo más natural es pensar que si este está en contra, habrá uno que esté a favor… su oponente a lo mejor?

.

Autodefensa

Para evitar ser victima de un hombre de paja, es importante parar la argumentación del oponente y volver a definir claramente el concepto y las palabras que defendemos. Si la conversación no es un debate de cara a cara con limitación de tiempo, una estrategia consiste en contestar al hombre de paja como argumento en sí para luego concluir que si ese fuera nuestra argumentación nosotros también pensaríamos así (o aún así seguiríamos en contra porque…). Después de haber denunciado el hombre de paja ya se puede volver a definir nuestra posición y aclarar en que se diferencia del hombre de paja.

Para evitar que lo usemos nosotros mismos de forma inconsciente (o no?), siempre hay que presentar el punto de vista del oponente de la mejor forma posible. Si se desmonta una argumentación caricaturada, el oponente no será convencido, y hasta puede sentirse más cerca de su punto de vista que antes. En otras palabras, usar un hombre de paja para refutar una argumentación puede llevar al opuesto de lo que se quería.

En el mundo de la política profesional es diferente. Por ejemplo en los “debates” televisados, no se trata de convencer al adversario sino al que mire el debate. Se puede sospechar de que los que usen este sofisma en un debate no tienen argumentos válidos para refutar los argumentos de su oponente. Si este mismo oponente también usa hombres de paja para responder, se puede apagar la tele y aprovechar su tiempo libre para algo más importante.

.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: